Como acompañante de una noche despejada el susurro del mar, me anima, me impulsa a seguir mi camino. No sabes que pensar, aun no te habías parado a meditar en lo que estaba sucediendo, aun no te has dado cuenta de la verdadera situación en la que nos encontramos.
Tu sigues con tu juego, sigues con tu juego de miradas, de susurros de palabras infinitas, de caricias ardientes que me queman la piel. Fue entonces cuando la mar me comento que esto no puede seguir así, que los caprichos no son buenos, que luego te dejan con un sabor dulce que te hace ser adicta a él, y mi pregunta es ¿qué tiene él que me hace ser adicta?¿qué tiene esa piel que al tocarme la fiebre aumenta?¿qué al decirme solo una palabra en mi cuerpo se encuentran millones de hormigas?¿qué cuando me mira una familia de mariposas se encuentran refugiadas en mi estomago?
¿qué tiene él que me hace ser adicta?
Que fácil seria dejar todo claro, todas las cartas encima de la mesa, pero claro, eres un hombre tu no te paras a pensar en ello, solo te dedicas a seguir con tu juego, que para darle vueltas a la cabeza ya estamos nosotras.
Solo te pido que si en algun momento pillas mis directas, por favor contestalas también con directas.
"En un beso, sabrás todo lo que he callado", Pablo Neruda.

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